cuckold

¿Qué es el “cuckold”?

¿Cuántas veces hemos oído hablar de “poner los cuernos” como fantasía sexual?, y ¿quienes serán esas parejas que practican este tipo de experiencia? Seguramente lo hemos pensado en alguna ocasión, y seguro que nos viene a la mente una curiosidad malsana por esta práctica conocida por su término anglosajón “cuckold”.

Como bien podemos imaginar, la práctica se basa en que la pareja masculina se excita al ver a su mujer teniendo relaciones sexuales con otro hombre. Marido, novio, compañero o cualquier papel que el hombre asuma en la pareja, sienten, fantasean y se excitan, sin participar, viendo a su esposa tener sexo con otro hombre.

Por lo tanto, es una infidelidad consensuada: el hombre que entra en el mundo de “cuckold” no siente ningún tipo de celos de una persona que tiene relaciones sexuales con su mujer, sino que por el contrario, pueden resultar sorprendentes sensaciones sexuales que se manifiestan a menudo con la masturbación delante de la pareja formada por la mujer y su amante.

El “cornudo”, es decir, el hombre que idea y se excita con esta relación triangular, puede vivir su condición como una forma de humillación, que se obtiene como en una relación de dominación y sumisión típica de BDSM. También existe el caso contrario, en el que la excitación se manifiesta bajo una impresión de control sobre la situación y sobre su mujer y amante.

El “cuckold” es practicado por un número creciente de personas, que les excita y les produce morbo al vivir esta situación, como si se tratara de un sueño erótico bien escondido en su mente. Basta con mirar la cantidad de anuncios que proliferan en la red en los últimos años.

El origen del cuckold

Esta práctica, que para muchas personas puede parecer reciente, se originó en tiempos que nos quedan muy lejanos: con el fin de entender el fenómeno, hay que volver la vista atrás en el tiempo, alcanzando el siglo VIII antes de Cristo y recalar en Asia Menor. En este período histórico, gobernaba el Rey Candaules, de donde proviene el nombre original de la práctica, conocido como “cuckold” o en castellano “candaulismo”. 

El Monarca, que era una persona vana, se jactaba de la belleza de su esposa ante Giges, uno de sus hombres de confianza y protector del cuerpo del Rey. Este, fue apremiado por el Rey a quien describió la belleza de la Reina invitando a Giges a ver por sí mismo a su mujer desnuda. Este último, sin embargo, no quería desobedecer al Rey y sobre todo no deseaba humillar a la reina. Ocultos en la oscuridad del dormitorio, el Monarca compartió con su confidente toda la belleza del cuerpo desnudo de su esposa.

origen del cuckold

Se sabe que la reina se percató de inmediato de la presencia de Giges, y en venganza, mandó a este matar a su marido o de lo contrario sería a él a quien ordenaría matar. Finalmente, Giges tomó su lugar como rey, disfrutando así de la belleza de la Reina, mientras que el creador de esta práctica, obviamente, pasó a mejor vida.

¿Cómo funciona específicamente esta práctica?

El “cuckold” simboliza una infidelidad pactada. Por lo general, es el hombre el que obtiene placer al ver a su mujer mantener relaciones sexuales con otros hombres, especialmente si están bien dotados y son de raza negra. 

Esta práctica en particular tiene un perfil muy simple. Por lo general es el hombre quien adquiere el papel de mirón y es quién se excita al ver su a su mujer mientras tiene una relación sexual con otro hombre. 

Convencer a la mujer podría ser un gran problema para muchas personas, que pueden no ser capaces de crear la situación ideal para practicar este tipo de relación. Por esta razón, la mujer ha de poder elegir con quién tener relaciones sexuales.

Esta condición tiende a liberar todas las inhibiciones que pueden estar presentes en la mente de aquellos que van a disfrutar de estas relaciones sexuales: esta experiencia sexual no se entiende como una traición, sino más bien como un favor sexual que decide solicitar su pareja, una excitación para llegar a cotas de morbo nunca vistas en otras ocasiones. Por lo tanto, esta es la clave, elegir a la pareja con quien tener relaciones sexuales. 

Cómo encontrar el candidato perfecto, también llamado “Bull”

El amante perfecto, denominado en la jerga sexual como “Bull”, es el hombre que va a consumar el coito y, tan solo buscando un poco, es muy sencillo de encontrar. Existe una gran cantidad de anuncios Bull en internet, donde la pareja dispondrá de una gran variedad de candidatos.

infidelidad consensuada

Otra forma más sencilla, y a veces más emocionante, es involucrar a una persona conocida: un amigo del hombre suele originar más excitación y morbo.

En resumen, la elección puede recaer en cualquier sujeto: como se mencionó anteriormente es mejor que la mujer elija el “Bull” con el fin de que exista una atracción sexual, lo que evitará situaciones embarazosas que no beneficiarán, como es obvio, a la experiencia.

Lo que hace el observador

El observador o el cornudo, normalmente se situará como espectador, para él o para ella será como ver una película porno. Sentir placer viendo a su pareja descubrir nuevas prácticas sexuales y sobre todo, averiguar cuáles son algunas de las partes erógenas de su pareja en esta nueva experiencia sexual.

Además, como se ha mencionado antes, el deseo sexual puede alcanzar hitos que darían lugar a la masturbación por parte el hombre. Normalmente no interactúa con la pareja que practica el sexo, a menos que sea solicitado a participar en la misma, aunque en un papel limitado al de la sumisión absoluta.

A menudo, al cornudo le gusta limpiar a su la pareja después de la relación sexual con el “Bull”, una práctica conocida como “chorreo de leche y limpieza” o incluso practicar una felación al mismo “Bull” para experimentar nuevas sensaciones.

¿Por qué se practica el “cuckold”?

El “cuckold” tiene un halo de misterio y puede ser percibido como inexplicable. La pareja que asiste a la escena disfruta viendo a su esposa o a su marido teniendo una relación sexual con un tercero, llegando a estimular sus fantasías más ocultas.

Bull

¿Qué significa esto? El “cuckold” también se puede interpretar como un momento de desafío y un juego para demostrar a su pareja que la persona que ha tenido una relación con ella es uno de los objetivos que, quien ha señalado, quiere conseguir. Especialmente cuando se practica con los hombres de color, que encarnan en la imaginación del cornudo el concepto de virilidad, poder sexual y especialmente salvaje que no pueden ofrecer a su esposa.

Este es el verdadero objetivo del “cuckold”. Disfrutar y descubrir nuevos puntos erógenos, así como mostrar su deseo sexual, son todos elementos que giran en torno al “cuckold”, que cada vez tiene más adeptos por muchas de esta razones.

Los hombres y las mujeres que practican el “cuckold”: una comparativa entre dos puntos de vista

Antes de hablar acerca de porqué es emocionante llevar a cabo este hábito, también hay que hablar de las diferencias entre la versión femenina de esta práctica y la masculina.

En general, los hombres que practican el “cuckold” disfrutan observando, son personas que tienen un comportamiento sumiso. Su placer está en ver cómo su mujer tiene sexo delante de él y ve, escucha y siente el placer que le brinda la escena, experimentando la excitación en primera persona.

Este es un fenómeno sencillo de entender, de hecho, existe una especie de conexión mental cuando es también el hombre el que está teniendo una relación con otra mujer. El placer de su mujer lo siente muy cercano, llegando al éxtasis a medida que se consuma el acto sexual.

Estas diferencias nos muestran que el hombre y la mujer cuckold son como dos universos paralelos con un único objetivo para vivir unas emociones intensas y verdaderamente agradables para ambos.

ver a su mujer teniendo relaciones sexuales con otro hombre

¿Qué impulsa a probar esta práctica?

La curiosidad y el deseo por probar nuevas sensaciones son principalmente las razones por las que se puede llegar a este tipo de prácticas. Debe hacerse hincapié en que, gracias a estas, será mucho más agradable la experiencia de este tipo particular de relación sexual, que, de hecho, parece ser diferente a la que tienen la mayoría de parejas.

Hay que añadir que, cuando se trata del “cuckold” hablamos de un placer casi antinatural. Ver como la pareja está en la cama con otra persona desencadena diferentes tipos de reacciones en las mentes de los que aman este juego sexual, lo que difiere entre los hombres y las mujeres.

Una relación de sexo compartido se recomienda para aquellos que quieran tratar ese sentimiento de impotencia mezclado con la emoción. Sintiendo a su pareja, mientras está en la cama con otra persona, pero sin poder hacer nada para evitarlo, mezclando sensaciones particulares acerca de la práctica misma.

Si realmente quieres que tu pareja mantenga relaciones sexuales consentidas con otra persona, entonces es posible practicar el llamado “cuckold” para despertar ese “instinto salvaje” de querer disfrutar de “otra forma” y por supuesto, tratar estos sentimientos con él o ella.

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