prostitución en la Antigua Grecia

La prostitución en la Antigua Grecia

La prostitución fue, en la Antigua Grecia, una actividad muy común y aceptada. El comercio sexual no sólo era legal, sino que también era considerado como moralmente aceptable y una manera honesta de ganarse la vida. Era una importante actividad económica de las ciudades griegas más importantes y era practicada tanto por chicos jóvenes como por mujeres de todas las edades. El artífice de la regularización de esta profesión fue el legislador Solón, quien permitió la creación de cientos de burdeles en ciudades importantes y costeras como Atenas. Estos prostíbulos eran financiados por el estado, sus precios eran moderados y estaban regulados.

En aquella sociedad, era complicado para los hombres jóvenes interactuar con otras mujeres de su edad que no pertenecieran a su familia. Es por ello que la prostitución era una forma muy extendida para realizar prácticas sexuales y ganar experiencia. Además, teniendo en cuenta que los matrimonios de la Antigua Grecia se realizaban como acuerdos entre familias y no por amor, era habitual que los hombres casados buscasen el placer sexual por medio de las prostitutas.

Tipos de prostitutas en la Antigua Grecia

Existían hasta cuatro tipos diferentes de prostitutas en la Antigua Grecia dependiendo de varios factores relacionados con su trabajo y origen: las pornai, las independientes, las heteras y las sagradas.

Las pornai

Las pornai (palabra que significa en griego antiguo “vendida”) eran esclavas propiedad de un proxeneta que las prostituía y que suponían una fuente de ingresos como cualquier otro negocio por el que se pagaban unos impuestos dependiendo de los beneficios obtenidos. El propietario de las pornai podía ser un ciudadano o un meteco (un extranjero). Son la clase más baja de prostitutas y desarrollaban su actividad en los burdeles.

pornai

Muchas de estas pornai, eran esclavas vendidas a los burdeles públicos. Desde jóvenes, eran educadas solo en técnicas sexuales y el precio de sus servicios era bastante bajo, algo así como el precio de un par de barras de pan en la época. Aunque socialmente no eran muy consideradas, las prostitutas de los burdeles eran muy populares y generaron importantes ingresos para el estado.

Las prostitutas independientes

Ligeramente por encima de las pornai de los burdeles se encuentran las prostitutas de “clase media” o independientes. Se trata de esclavas que consiguieron comprar su propia libertad o que fueron liberadas por sus propietarios. También había extranjeras que no encontraban trabajo o viudas pobres. Ejercían su profesión en las calles y al igual que los prostíbulos, debían pagar impuestos por su trabajo y estar regularizadas ante el estado.

Al trabajar en la calle se las ingeniaban con métodos que hoy definiríamos como marketing para atraer a más clientes. Se maquillaban mucho y usaban sandalias con las que dejaban una marca en el suelo con la palabra: ¡sígueme!. En esta clase, podemos incluir a las bailarinas y cantantes de banquetes y otros eventos, ejerciendo lo que hoy sería una stripper. Algunas de estas pornai eran tan populares y solicitadas que acumulaban gran riqueza y competían con las prostitutas de más alto nivel, las heteras.

prostitutas en la Antigua Grecia

Las heteras

Las hetairas o heteras son las prostitutas de más alto nivel social. Se trata de cortesanas al estilo de las geishas japonesas, son acompañantes y prostitutas. Normalmente eran mujeres muy bellas, con educación y cierto nivel cultural, con nociones para la danza y la música. Eran las únicas mujeres de la Antigua Grecia que podían participar en los simposios cuando acompañaban a los hombres. Sus opiniones eran respetadas. Las heteras eran independientes y podían manejar sus bienes, pagan impuestos por sus servicios y muchas de ellas lograron amasar auténticas fortunas. Eran las acompañantes de los hombres más importantes en la sociedad griega.

Las prostitutas sagradas o religiosas

Los templos sagrados se abastecían con prostitutas en modo de ofrendas a los dioses. Aunque la prostitución sagrada no fue tan extensa en la antigua Grecia como en otras partes del mundo, hay constancia de que se ejercía en varios enclaves helenos. Habitualmente, eran hetereas que ejercían sus servicios de prostitución en los templos.

prostitución sagrada

La prostitución masculina

En la Antigua grecia también existían los prostitutos. Una pequeña parte de ellos ofrecían sus servicios a las mujeres, no obstante, la mayor parte de la prostitución masculina estaba dirigida a hombres, habitualmente hombres mayores. A diferencia de las mujeres, que ejercían la prostitución a cualquier edad, en los hombres solo se daba en los adolescentes, hasta la aparición de la barba. Al igual que las prostitutas femeninas, los hombres que ejercían este servicio estaban protegidos por la ley y debían pagar impuestos.

Aunque la prostitución es un negocio aceptado como uno más en la Antigua Grecia, el ejercer esta actividad se consideraba vergonzoso para alguien con el estatus de ciudadano, ya que era una labor que llevada a cabo por esclavas o extranjeras. Si alguién con el estatus de ciudadano ejercía la prostitución, perdía sus derechos civiles como tal. Sin embargo, no era tan malo como el adulterio. Las relaciones fuera del matrimonio eran castigadas con penas muy duras, incluso la muerte si se era capturado en el acto.

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