Cómo hacer un buen cunilingus

Cunilingus: cómo hacerlo perfecto

No hay nada más satisfactorio con la pareja que los besos. Esas pequeñas caricias de amor que no se dan con la mano ni con los dedos, sino con los labios. Una zona que no solo permite disfrutar de una gran sensibilidad, son que también aporta un inmenso placer a quien los recibe. Y hay algo que todos sabemos.

No hace falta señalar que la piel es muy sensible y hay muchos lugares donde al sentir un beso, una caricia dada con los labios hacen que el vello se erice y un escalofrío de placer recorra la espalda y provoque el mayor de los placeres. Hay muchos juguetes eróticos que imitan el efecto de esa caricia en forma de beso y los puedes encontrar en https://sexplace.es/, un universo para complementar esas relaciones íntimas que tanto se disfrutan.

Qué es un cunnilingus

Hay una manera para que una mujer despierte toda su pasión en esos momentos en pareja. Los besos juegan un papel fundamental y sirven para estimular su deseo. Comenzar con esos besos ardientes, uniendo labios con labios y dejando que las lenguas se encuentren y jueguen con ardor.

Pero los labios no son solo para eso. Hay que recorrer la piel de la pareja centímetro a centímetro, depositando en cada uno de ellos suaves besos, señales de placer que hacen que ella arquee la espalda. Hay que bajar poco a poco, deteniéndose en los pezones, besando los pechos y recrearse con la sensación que crea en los labios y la lengua.

Al bajar un poco más, se puede jugar a recorrer cada rincón del torso. Uniendo lengua y labios se puede conseguir que su deseo se incremente y que siga pidiendo esos besos, esas caricias húmedas que despiertan su piel.

Y llega el lugar donde queremos llegar. El sexo de ella, a esas alturas, ya está esperando el roce de los labios de su pareja. Y eso, esa caricia con los labios y la lengua, es el cuninlingus. De hecho, el origen de la palabra ya lo deja todo dicho.

El término cunnilingus viene de dos raíces latinas. El término cunnus significa vulva y lingus hace referencia a lamer. Así que más claro, imposible. El sexo oral aplicado a la mujer puede llegar a ser muy satisfactorio.

Tanto para la mujer que recibe esta placentera práctica sexual como para la pareja que la ofrece pueden disfrutar mucho de un intenso placer. En el cunnilingus se une la excitación provocada por las caricias de los labios y la lengua con la que produce la sola idea de realizar esta práctica.

Cómo hacer un buen cunilingus

Si quieres saber cómo hacer un buen cunnilingus tienes que olvidar muchos mitos. Los orgasmos femeninos se suelen relacionar con la penetración y pensando más bien en la vagina que con el clítoris. Y ese es un gran error.

El clítoris es un órgano muy complejo y mucho más grande de lo que ha pensado siempre. Y muy, muy, muy sensible. Tiene muchas terminaciones nerviosas y hace que sea un lugar donde detenerse y estimular para que el placer sea muy intenso y lleve hasta el orgasmo. Incluso los orgasmos que se producen por la penetración, que en realidad son los menos, tienen que ver con el clítoris. Así que hay que mimarlo y darle cariño para culminar con éxito cada momento íntimo.

Vamos a explicar cómo hacer un buen cunnilingus. No se puede hablar de una técnica concreta para hacerlo. Esto es porque cada mujer tiene unos gustos y una manera de sentir diferente. Aunque pueda parecer muy sencillo, se ha de adaptar esta práctica erótica a cada persona y a cada momento.

Puede ser que lo que le guste a una mujer le resulte menos placentero a otra, así que lo principal, como en todas las relaciones, es la comunicación. Si se sabe qué es lo que gusta y lo que no gusta tanto, todo será mucho más placentero y culminará de manera más satisfactoria.

Pero, como en todas esas prácticas eróticas, hay unas bases que hay que conocer. Sabiendo cuáles son, se pueden adaptar a cada situación y permitir que la situación fluya de manera más sugerente. Veamos cómo hacer un cunnilingus para todo resulte perfecto.

Preliminares del cunnilingus

Como todo en el mundo del sexo, no es conveniente comenzar de inmediato. Hay que dejarse llevar, pero es importante preparar el momento. Ya te hemos contado que los besos son importantes. No solo en los labios, sino en toda la piel.

Antes de llegar a la vulva, es conveniente encender el deseo. Llegar hasta el clítoris de manera brusca puede hacer que se pierda la excitación, ya que la zona puede no estar bien lubricada y las caricias pueden resultar molestas.

Por eso, hay que jugar, pasear la boca por los muchos rincones que ofrece el cuerpo para ir encendiendo la pasión. La boca, el cuello, los pechos y la barriga. Deteniéndose en algún rincón donde los besos se disfruten más, tanto ella como la pareja que los ofrece, el deseo despierta y crece, así que no hay que tener prisa.

También se pueden realizar estas caricias previas en la espalda, que también es una zona erógena muy importante. Los besos pueden bajar por la espalda y acabar en las nalgas. Tanto si es en la zona frontal como en la espalda, es el momento de besar ligeramente la vulva y continuar por los muslos y retrasar un poco el momento. Esa espera suele acrecentar las ganas de recibir los labios en la zona más íntima y hace que todo sea más agradable.

Comenzar a explorar la zona

Una vez se ha creado el ambiente adecuado y todos los ánimos están listos, es el momento de acercarse a la vulva. No hay que tener prisa y hay que evitar lanzarse directamente al clítoris. La vulva tiene muchos puntos que encienden el placer y es mejor dedicarse a explorar antes de centrarse en el preciado tesoro.

La vulva está compuesta, a grandes rasgos, por los labios mayores, los labios menores, el clítoris, el meato urinario y la vagina. Como ya hemos comentado, el clítoris no es solo el glande, sino que se extiende por toda la superficie de la vulva y en las paredes interiores de la vagina. Pero además, toda la vulva está preparada para recibir caricias y reaccionar con placer.

Se puede utilizar la lengua y los labios para ir explorando toda la zona. Es importante que no haya prisas. Es una zona muy sensible y cualquier movimiento rápido y brusco puede causar alguna molestia. Una buena manera es hacer que la lengua recorra toda la vulva al principio, sin detenerse en ningún punto en concreto y depositar algún beso con los labios en varios sitios.

Otra cosa que suele ofrecer mucho placer a la mujer es sujetar los labios menores con los labios de la boca. Ojo, no con los dientes, porque con ellos se puede provocar algo de dolor y alguna pequeña herida. Así que hay que tener cuidado para que el placer no se corte y se pueda continuar con la excitación sin contratiempos.

La lengua debe recorrer cada milímetro de la vulva e incluso introducirse en la vagina. La parte exterior de la misma también tiene mucha sensibilidad y es un lugar donde la lengua puede detenerse un momento en esa primera toma de contacto de la boca con el sexo femenino.

El cunnilingus perfecto

Una vez ya se ha explorado la zona femenina con los labios y la lengua, ya se sabe dónde se despiertan más sensaciones en la pareja. Además, el clítoris ya gozará de una buena erección y será muy visible y estará presente con intensidad. Es el momento de acercarse a él y comenzar a lamerlo.

No hay que ser brusco. Hay que controlar un poco el instinto y las ganas de juguetear con él. Hay que comenzar con cuidado. Una buena manera de empezar a lamer el clítoris con la punta de la lengua. El movimiento puede ser circular, alrededor del glande del clítoris.

Manteniendo la punta de la lengua recta y dura, el placer se distribuye por toda la zona sin llegar a ser molesto. Después se puede comenzar a realizar pequeños toques con la lengua e incluso rodear el órgano con los labios, besándolo.

Las caricias en el clítoris se pueden alternar con una caricia por la parte interna de los labios menores, dejando la lengua suelta, como si se lamiera un helado. Esta acción puede hacerse tanto por los bordes, rodeando la vagina y el clítoris por ambos lados y también por el centro. Un movimiento de abajo hacia arriba, desde la entrada de la vagina hasta el clítoris, puede ser muy agradable.

Otro movimiento que causa mucho placer es introducir la lengua en la vagina. La penetración con la lengua no es muy profunda, pero ayuda a estimular la zona. En un cunnilingus perfecto se puede alternar la penetración, con la lengua dura, con unas caricias en la entrada. De esta manera se puede hacer disfrutar tanto en la parte más externa como unos centímetros más adentro, haciendo que las ganas de ser penetrada aumenten.

La succión con los labios puede ser también muy placentera. Se ha de coger el clítoris con los labios y succionar de manera suave. Esto se ha de hacer con cuidado y sin forzar. Si además, durante la succión se acaricia el clítoris con la punta de la lengua, notarás como tu pareja disfruta mucho de esas sensaciones.

También se puede repetir esto con los labios menores e incluso con los labios mayores. Sentir esa sensación de succión puede ser muy placentera y es algo que no debe faltar durante cualquier cunnilingus que quiera culminar con la explosión de un gran y reconfortante orgasmo femenino.

Como has podido leer, recomendamos que el cunnilingus no se centre en el clítoris y que este sea un lugar más donde detenerse y no el centro de la excitación. Una atención prolongada en esta zona tan sensible puede llegar a resultar molesta y estropear el momento.

No hay que olvidarse de él, desde luego, pero también hay que recordar que hay otros lugares en la vulva donde detenerse y en los que recrearse. De todas maneras, es la pareja quien se conoce mejor y es ella la que debe dirigir a quien realiza el cunnilingus para que el placer sea el protagonista absoluto del momento.

En ocasiones, se puede complementar el cunnilingus con la penetración de los dedos y caricias con ellos. No hay nada prohibido si hay acuerdo entre la pareja y hay que recordar que se está pasándolo bien.

Complementos para hacer el cunnilingus perfecto

Normalmente, la saliva y el flujo de ella son suficientes para mantener la zona lubricada, pero no hay ningún motivo para no utilizar complementos para hacer que el cunnilingus sea todavía mejor y más placentero.

El uso de geles lubricantes es muy aconsejable. Los hay de muchos tipos, incluso con sabores muy agradables. Son totalmente seguros y no solo no resultan perjudiciales si se ingieren durante el acto, sino que además ayudan a que la zona esté totalmente lubricada desde el principio y el juego resulte mucho más placentero y se reduce la posibilidad de causar alguna molestia a quien lo está recibiendo.

Los juguetes eróticos también pueden estar presentes durante un cunnilingus perfecto. En el mercado hay pequeños vibradores que pueden ayudar a estimular la zona de la vulva y hacer que la sensación placentera aumente.

Para realizar una penetración durante el cunnilingus se pueden utilizar también cualquiera de los plugs o dildos que hay en el catálogo de la tienda erótica on-line y hacer que se disfrute todavía más de esta práctica. El uso de lubricante en este caso es prácticamente indispensable, para evitar molestias.

El cunnilingus perfecto existe. Es el que se hace con cariño, prestando atención a la pareja y haciendo que la pasión vaya de uno al otro y vuelva con intensidad. Cualquier añadido que mejore esto es bienvenido y siempre hay que intentar experimentar y buscar nuevas sensaciones.

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